miércoles, 23 de enero de 2013

Paisajes de memoria


Hay un bosque de árboles altos junto al río,
que corre despacio.

Hay un río de aguas altas junto al camino,
que viaja con pies ajenos.

Hay un camino de hierbas altas junto a la casa,
que alberga vidas.

Hay una casa de muros altos junto al jardín,
que esconde secretos.

Hay un jardín de flores altas junto al columpio,
que regala vértigos.

Hay un columpio de vuelos altos junto a mi infancia,
que me resulta intrusa.

Hay una infancia de nostalgias altas junto a ese libro,
que encadena recuerdos.

Hay un libro de letras altas junto a la chimenea,
que susurra a la mecedora.

Hay una chimenea de fuegos altos junto al retrato,
que no reconozco.

Hay un retrato de colores altos junto a la ventana,
que me arroja fuera.

Hay una ventana de brisas altas junto al cielo,
que vigila los pasos.

Hay un cielo de nubes altas junto a la montaña,
que se cubre de senderos.

Hay una montaña de laderas altas junto al mar,
que es espuma y reloj.

Hay un mar de olas altas junto a la orilla,
que le roba al sol.

Hay una orilla de arenas altas junto a las rocas,
que son testigos.

Hay unas rocas de curvas altas junto a los balcones,
que me asoman.

Hay unos balcones de barandas altas junto a esas manos,
que son desconocidas.

Hay unas manos de caricias altas junto a esos ojos,
que están enamorados.

Hay unos ojos de azules altos junto a mi añoranza,
y una añoranza de melancolías altas junto al puerto,
y un puerto de grúas altas junto a un niño que mira,
embelesado, el ir y venir de los barcos,
embelesado, el ir y venir del tiempo.


1 comentario:

  1. Muy bueno , Israel , me ha gustado mucho.

    ResponderEliminar